Cuando una persona estaba muriendo, sus familiares rodeaban el lecho y prendían la vela de la candelaria, bendecida el dos de febrero, en la fiesta de La Candelaria o de las candelas.
Desde la culebra adoptada por nuestros primeros padres en el Edén, pasando por los hipopótamos de Pablo Escobar, la humanidad siente devoción por las mascotas.