Virosis

El homo sapiens covidensis es la criatura más peligrosa del mundo. 

Pero unas entidades microscópicas lo han puesto cerca de la extinción varias veces. Virus y bacterias se vuelven cada vez más resistentes y su espectro de contagio no sólo abarca la plaga proveniente de animales, sino también de las máquinas. 

El periódico La Postverdad confirmó que un caballero resultó infectado por un gusano de la red, mediante su correo electrónico, y fue necesario formatearlo a él y reiniciar a la esposa, para que el matrimonio volviera a la normalidad. Todo puede suceder con la IA. 

Cierto político trajo de contrabando un robot para su UTL y lo programó como secretario privado. A los dos meses el parlamentario observó que el robot se había contagiado del virus de la pereza legislativa y el androide se la pasaba tomando tinto todo el día y hablando sandeces. Con la IA no sabemos a qué atenernos.

Hasta ahora, las vacunas protegían a la gente de las pestes. Pero en el mundo existe una pandemia de odio contra la cual no hay antídoto. Una vacunación masiva de sonrisas podría al menos reducir la plaga, pero casi nadie sonríe. El odio es el virus del siglo XXI.

Sin embargo o con embargo, no todo ha de ser quejumbre, como decían los poetas reumánticos

De los tiempos en que las vacunas servían, en un libro viejo leí el apunte del recién casado  que por motivos económicos le tocaba irse a vivir en casa de la suegra. En el cumpleaños de ella, aprovechó la ocasión para estrecharla y así, como en broma, se hizo arañar de la señora.

―¿Y para qué te hiciste arañar de tu suegra? ―le preguntó un amigo.

―Pues para quedar vacunado. Por si de pronto pasa a mayores y me muerde. 

«Si constipado a la oficina acudo,
al primer estornudo
me llenan de denuestos y de oprobios
por estar esparciendo los microbios.
Y si en casa me estoy bien abrigado, 
el jefe enojado me reclama
por faltar al trabajo:
“Por un simple resfriado
¿te quedaste hasta el miércoles en cama?
                ¡Nooo, carajo!».

*
Estornudo de autor anónimo, música de doña IA:



Comentarios

  1. Gracias , Maestro .Que alegria volverlo a encontrar en la red Nuevamente

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  2. El maestro Pedro Elías es fluido en la palabra. En su blog insta leer para interpretar. Y está entrada estoy de acuerdo con la introducción; pero el odio, en humano, está en su ADN.

    Otra cosa es que en estos tiempos,las redes lo hacen más evidente.

    Ahora nos matamos con la lengua. Antes con espadas. Luego con fusiles, grandas y ahora con bombas

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    1. Nauro, noble amigo y poeta, si no se apaga el odio, el lenguaje de los armamentos es el único que tiene futuro. "A la larga, odiamos lo que usualmente tememos". (William Shakespeare)


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  3. En estos tiempos de tanta enviadia , el odio es tan dificil de apagarlo

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  4. Tomar antídotos llenos de sonrisas y vacunas para erradicar el odio por la tierra y el hermano . Gracias Maestro. 🤗

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  5. Gracias, amigos por leer y comentar. El odio es un pez espada, se mueve en el agua invisible, y entonces se le ve venir, y tiene sangre en el cuchillo: lo desarma la transparencia". Pablo Neruda.

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